DocumentsDate added
Es urgente proteger la salud sexual y reproductiva de la juventud centroamericana de hoy. Las tasas de maternidad adolescente en El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua son, por mucho, las tasas más altas de toda América Latina. Además, la actual prevalencia del VIH ha sobrepasado el umbral de 1% para convertirse en una epidemia generalizada en Honduras; y se está acercando a ese nivel en El Salvador y Guatemala. Preservar la salud de los jóvenes no es sólo importante para la juventud misma; también es una prioridad vital para el desarrollo. Este informe, basado en encuestas nacionales recientes, presenta patrones y tendencias clave en la conducta sexual y reproductiva de jóvenes de 15–24 años en esos cuatro países, e identifica brechas y necesidades importantes
La maternidad en la adolescencia es reconocida en el mundo
como un factor que afecta la salud reproductiva y el bienestar
de las mujeres jóvenes, así como el ritmo y la dirección del
desarrollo de un país.
1
En Nicaragua, donde los vaivenes
económicos y políticos han comprometido seriamente los
sistemas de atención en salud, educación y de servicios
sociales, el desafío de reducir los altos niveles de maternidad
adolescente es enorme.
La maternidad en la adolescencia es reconocida en el mundo como un factor que afecta la salud reproductiva y el bienestar de las mujeres jóvenes, así como el ritmo y la dirección del desarrollo de un país.1 En Nicaragua, donde los vaivenes económicos y políticos han comprometido seriamente los sistemas de atención en salud, educación y de servicios sociales, el desafío de reducir los altos niveles de maternidad adolescente es enorme.
La juventud guatemalteca, al igual que la gente joven de
todas partes, enfrenta muchos retos en su salud sexual y
reproductiva a medida que se hace adulta, inicia su actividad
sexual, forma uniones e inicia familias. Un reto fundamental
es la negociación de los riesgos paralelos del embarazo no
planeado y las infecciones de transmisión sexual (ITS). El
nivel de riesgo de la gente joven depende de muchos factores,
incluyendo el momento en que inicia su actividad sexual, si
esto ocurre dentro de una unión, el número de parejas y si usa
protección para prevenir el embarazo y la infección.
La juventud guatemalteca, al igual que la gente joven de todas partes, enfrenta muchos retos en su salud sexual y reproductiva a medida que se hace adulta, inicia su actividad sexual, forma uniones e inicia familias. Un reto fundamental es la negociación de los riesgos paralelos del embarazo no planeado y las infecciones de transmisión sexual (ITS). El nivel de riesgo de la gente joven depende de muchos factores, incluyendo el momento en que inicia su actividad sexual, si esto ocurre dentro de una unión, el número de parejas y si usa protección para prevenir el embarazo y la infección.
La maternidad temprana es reconocida en el mundo como un factor que afecta el bienestar y la salud reproductiva de las mujeres jóvenes, así como el ritmo y la dirección del desarrollo de un país. En Guatemala, donde los recursos muy limitados moldean las vidas de muchas personas jóvenes aún sin la carga adicional de la paternidad, es imperativo abordar las consecuencias sociales y en salud de los altos niveles de maternidad adolescente
En Guatemala, país que tiene la más alta tasa de fecundidad de Centroamérica, las mujeres tienen en la actualidad más de cuatro hijos; y en la población indígena, la cual comprende el 43% de la población total, lasmujeres tienen más de seis hijos. Aunque la proporciónde mujeres en unión que usa un método anticonceptivo moderno ha aumentado en los últimos años,—esahora del 34%—el aumento en el uso, no ha ido a la parcon la disminución en el tamaño deseado de familia.Alrededor de una tercera parte de los nacimientos recientes en mujeres guatemaltecas fueron no planeados,y el 28% de las mujeres tienen una necesidad insatisfecha en anticoncepción. Desafortunadamente, y algunas veces con resultados trágicos, muchas mujeres guatemaltecas recurren al aborto cuando no tienen losmedios para lograr sus metas reproductivas.
La juventud hondureña, al igual que la gente joven de todo el mundo, enfrenta muchos retos y decisiones difíciles a medida que se hace adulta, inicia su actividad sexual, forma uniones y tiene hijos. Un reto crucial es la negociación del doble riesgo de un embarazo no planeado y las infecciones de transmisión sexual (ITS), incluyendo el VIH. El nivel de riesgo para la gente joven depende de muchos factores, incluyendo el momento en que inicia su actividad sexual, si esto ocurre dentro de una unión, el número de parejas que tiene y si usa protección para prevenir el embarazo y la infección.
El aborto en Guatemala está severamente restringidopor la ley y se permite solamente en casos en los queestá en peligro la vida de la mujer embarazada. Cadaaño, sin embargo, más de un tercio de las 180,000guatemaltecas que enfrentan un embarazo no planeadobuscan un aborto, con frecuencia arriesgando su salud alrecurrir a proveedores inadecuadamente capacitados.Debido al estigma generalizado en torno al aborto, las guatemaltecas hacen todo lo que está a su alcance para mantener en secreto sus abortos. Esta situación de clandestinidad impide una medición precisa de la práctica y permite que la mayoría de los guatemaltecos eviten reconocer untema para el cual no existen estadísticas
Los hallazgos presentados aquí sebasan en tabulaciones especiales delos datos disponibles más recientes,mismos que provienen de la EncuestaNacional de Salud Familiar (FESAL2002–2003). Las muestras de 414hombres y 3,753 mujeres de 15–24años fueron lo suficientemente grandespara ser representativas a nivelnacional y por subgrupo según el áreade residencia, logro educativo y nivelsocioeconómico. Las tendencias en eltiempo se basan en comparaciones depersonas que actualmente tienen 20–24 años y 40–44 años. Todas las cifraspresentadas son datos ponderados.Para mayor información y detallessobre las fuentes utilizadas paracomparaciones subregionales (no todoslos indicadores estaban disponiblespara todos los países), ver Remez etal., Asegurar un mañana mássaludable en Centroamérica: protegerla salud sexual y reproductiva de lajuventud de hoy, documento que estádisponible en <www.guttmacher.org>.El apoyo para este proyecto provino deSida, la Agencia Sueca de Cooperaciónpara el Desarrollo Internacional.
La maternidad temprana es reconocida en el mundo como un factor que afecta el bienestar y la salud reproductiva de las mujeres jóvenes, así como el ritmo y la dirección del desarrollo de un país.1 La maternidad temprana puede entorpecer las perspectivas educativas de una mujer joven, reducir su autonomía social y económica de largo plazo, y comprometer tanto su salud como la de su recién nacido. En Honduras, uno de los países más pobres de América Central, reducir los altos niveles de maternidad adolescente es vital para el mejoramiento de la vida de las mujeres y de sus familias, así como de la sociedad en general.
Los hallazgos presentados aquí sebasan en tabulaciones especiales delos datos disponibles más recientes, mismos que provienen de la Encuesta Nicaragüense de Demografía y Saludde 1998 (para los hombres) y la Encuesta Nicaragüense de Demografíay Salud 2001 (para las mujeres). Las muestras de 1,179 hombres y 5,548 mujeres de 15–24 años fueron los uficientemente grandes para ser representativas a nivel nacional y por subgrupo, según el área de residencia, logro educativo y nivel socioeconómico. Las tendencias en el tiempo sebasan en comparaciones de personas que actualmente tienen 20–24 años y 40–44 años. Todas las cifras presentadas son datos ponderados. Para mayor información y detalles sobre las fuentes utilizadas para las comparaciones subregionales (no todoslos indicadores estaban disponiblespara todos los países), ver Remez L etal., Asegurar un mañana más saludable en Centroamérica: proteger la salud sexual y reproductiva de la juventud de hoy, documento que estádisponible en <www.guttmacher.org>. El apoyo para este proyecto provino de Sida, la Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo.
Principalmente gracias a la pandemia del VIH/SIDA, los programas de planificación familiar y salud reproductiva ahora prestan más atención que en el pasado al comportamiento sexual y reproductivo del hombre. Este es un auspicioso acontecimiento, porque desde hace mucho tiempo, no se han reconocido las carencias y necesidades de información y atención que tiene el hombre en materia de salud en estas áreas. Asimismo, es una tendencia positiva porque al prestar atención a los papeles y necesidades del hombre en las relaciones sexuales, matrimonio y formación de la familia se aporta beneficios sustanciales a sus parejas, cónyuges y familias.
Este resumen ofrece una visión general del comportamiento y necesidades sexuales y reproductivas de hombres de 15–54 años en siete países de América Latina y el Caribe de los cuales se dispone de datos de una encuesta representativa a nivel nacional. Salvo en los casos de excepción indicados, la información que aquí se presenta ha sido recogida del informe de 2003 del Alan Guttmacher Institute, In Their Own Right: Addressing the Sexual and Reproductive Health Needs of Men Worldwide.
El aborto en Guatemala sólo se permite en casos de riesgo de muerte de la mujer; sin embargo, muchas mujeres recurren al aborto cuando se enfrentan a un embarazo no deseado. Por lo general, los procedimientos se llevan a cabo en secreto y con frecuencia en condiciones inseguras que conducen a serias complicaciones, las cuales requieren tratamiento médico. A pesar de ello, no todas las mujeres buscan atención médica o lo hacen tardíamente por lo que la verdadera magnitud de la morbilidad por aborto se desconoce.
El presente estudio representa un primer intento por abordar, desde la perspectiva de la comunidad, el tema de la morbilidad por aborto que no llega a las instituciones de salud. El informe presenta las percepciones y opiniones de un grupo de mujeres, hombres y proveedores de atención en salud de dos comunidades de Guatemala: una rural predominantemente kaqchikelmaya y otra periurbana de la ciudad de Guatemala. La información fue obtenida a través de 16 grupos focales y 72 entrevistas a profundidad.
La juventud nicaragüense, al igual que la gente joven de todo el mundo, enfrenta muchos retos y decisiones difíciles a medida que se hace adulta, inicia su actividad sexual, forma uniones y tiene hijos. Los retos que enfrentan dependen de muchos factores, incluyendo el momento en que inician su actividad sexual, si esto ocurre dentro de una unión y el número de parejas. Sus respuestas a los riesgos que enfrentan dependen en gran parte del acceso que tienen a la información y servicios—lo cual, a su vez, es afectado por su área de residencia, condición económica y nivel educativo.
Cada año, más de cuatromillones de mujeres enAmérica Latina tienen unaborto inducido. Dado que lamayor parte de los abortos sonilegales, estos procedimientosse efectúan en condicionesclandestinas y muchas vecespeligrosas. Como resultado, laregión confronta un serio problema de salud pública queamenaza las vidas de las mujeres, pone en peligro su saludreproductiva y pone una granpresión sobre los sistemas desalud y hospitales ya sobrecargados
Datos sobre la salud sexual y reproductiva de la juventud guatemalteca:
- relaciones sexuales tempranas;
- matrimonio temprano;
- maternidad adolescente;
- uso de anticonceptivos;
- HIV;
- la juventud guatemalteca y sus vecinos
Datos sobre el aborto inducido en México.